Es costumbre someter el Queso Curado de oveja a la prueba del aceite de oliva virgen. La maceración resultante de queso curado de oveja en aceite virgen extra (zumo de oliva exprimida en frio) aporta las cualidades naturales del prestigiado, con razón, líquido esmeralda. Si el queso curado, como es el caso, conserva su temperamento y complexión y no obstante, se esponja suavemente en el paladar, estamos ante una coalición de cualidades que se transforma en Gran Coladilla en aceite de oliva virgen. La naturaleza auna las cualidades cardinales de los pastos de alta montaña (Coladilla-León) y la climatología de las estribaciones de Sierra Morena para hacer posible el Gran Coladilla en zumo de oliva.

Homenajee a los suyos con una buena bandeja de Gran Coladilla en zumo de oliva, acompáñelo con pan y vino que le haga honor y estará ofreciendo una experiencia más parecida a una revelación que a una degustación. No olvide partir de la premisa que el Gran Coladilla es un 'visto y no visto', creerá que se evapora.

El Gran Coladilla se trozea, se envasa en tarros de cristal y después de una maceración de 15 días en compañía del zumo de oliva queda listo para su comercialización.